A los 8 años, María Chumil aprendió a sentar el telar de cintura viendo a su abuela. Hoy, con 42 años y más de dos décadas de experiencia, es la maestra tejedora que guía a todo el colectivo.
"Mi abuela me decía que tejer era como hablar con los antepasados. Cada vez que mis dedos cruzan los hilos, siento que no estoy sola", nos comparte María con una sonrisa serena.
El huipil más difícil
El huipil ceremonial de San Juan, con sus 47 figuras distintas, puede tomar hasta tres meses de trabajo. María es una de las pocas artesanas que todavía domina todos sus patrones de memoria.
Hoy, María dedica las tardes de los martes y jueves a enseñar a ocho jóvenes del colectivo. "Enseñar es la parte más importante de mi trabajo. Si yo me llevo este conocimiento, se muere conmigo."